Mercadona, haciendo la compra
Si películas como Spiderman 3 a las que apenas dedicamos un par de horas para verlas y cinco minutos a tratar de olvidarlas son capaces de generar decenas de miles de entradas en los blogs de todo el mundo, por qué no dedicarle un post a este establecimiento en que que a lo largo de estos años he pasado no sé ni cuántas horas haciendo la compra.
Afortundadamente puedo decir que la cifra de horas va disminuyendo de forma considerable gracias a que ahora compro casi siempre desde mercadona.es. Podéis estar tranquilos: esto no es un post tipo review me ni nada de eso. Es sólo un análisis un tanto personal de un ¿caso de éxito?

La cadena valenciana de supermercados ha protagonizado una imparable expansión en los últimos años incorporando un modelo de gestión que incluye sólidos pilares como los acuerdos a largo plazo con proveedores o una cuidada política de personal -como todo, no exenta de críticas-, ha llevado su forma de hacer las cosas a Internet. Y desde mi punto de vista, lo ha hecho bien; muy bien.
Claro que no es lo mismo hablar desde Tenerife que hacerlo desde cualquier otra provincia. Aquí la única alternativa era El Corte Inglés y aunque para determinados productos vale la pena… para el día a día resulta caro, muy caro.
La gente de Mercadona ha montado un interfaz austero pero útil. Se echan en faltan fotografías de los productos o descripciones algo más elaboradas; los técnicos olvidan que en la pantalla no tenemos las limitaciones del tradicional ticket. El buscador de productos es bastante rápido y efectivo a la vez que el sistema de navegación por familias es muy intuitivo. Tiene la gran ventaja de que permite guardar perfiles de listas de la compra que podrán ser incorporadas rápidamente al ticket actual y transformadas en pedido en apenas unos segundos, porque al fin y al cabo, todos acabamos comprando casi siempre lo mismo ¿no?
Hay un punto que yo me esforzaría en mejorar: el criterio de sustitución de productos. Se trata de que por cada compra te permiten establecer una preferencia sobre cómo quieres que se comporten en el caso de que alguno de los productos que compras esté agotado y puedes elegir entre sustituirlo por otro similar o no sustituirlo. A mí me da un poco de rabia que esta elección condicione a toda la cesta de la compra. Quiero decir, en mi caso, por ejemplo, me puede dar igual que me cambien la marca del pan de molde, pero que ni se les ocurra traerme Pepsi en lugar de Coca-Cola. Tampoco quiero otra marca de desodorante ni que me cambien el champú. Si no quedan champiñones grandes pues puedo pasar con los pequeños… Por eso, quizás la elección debería ser por subfamilias pero que pudiera modificarse para cada producto en concreto y… por supuesto, que la recordara en nuestro perfil.
En lo que respecta al servicio a domicilio pues impecable: te dejan elegir el día y la franja horaria (dos horas) en la que quieres que te lo repartan y todo suele llegar en buenas condiciones.
Sí que hay una cosa de la estrategia en Internet de Mercadona que me desconcierta y es la ingente cantidad de diferentes sitios corporativos que, bajo distintos dominios, han lanzado:
- Canal Mercadona
- Tarjeta Mercadona
- Mercadona.info
- Dónde estamos Mercadona
- Atención al cliente Mercadona
- Mercadona on line
- Compra on line Mercadona
- Consejos Mercadona
- Información Mercadona
Nunca he sabido demasiado de técnicas SEO pero estoy casi seguro de que se trata de una táctica de posicionamiento encaminada a despojar de las primeras posiciones de búsqueda a algunas páginas críticas con la empresa. ¿Puede ser esto? De otra forma no entiendo esa ingente cantidad de micrositios corporativos.



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